¿A qué se le llama cuasidinero?

Se sabe que la liquidez es la cualidad que tienen los activos para convertirse en dinero efectivo. Pues bien, cuando se habla de cuasidineros se hace referencia a los activos –bienes- que de acuerdo a su grado de liquidez podrían considerarse de alguna forma dinero; en otras palabras, aquellos bienes que pueden ser sustitutos del dinero por un periodo de tiempo, y que, por ejemplo, sirven de reemplazos del dinero como medio de pago en mercados concretos.

Dentro de los mercados financieros pueden encontrarse gran variedad de cuasidineros. Por ejemplo, están los depósitos bancarios o cuentas de ahorro, los pagarés, las letras de cambio, los títulos privados y públicos, los certificados de depósito a término -CDTs y CDATs-.

Por consiguiente, el cuasidinero puede servir como instrumentos de cambio que presentan un rendimiento fijo y que cuentan con un plazo de vencimiento. Aunque son canjeables por dinero en efectivo de una forma sencilla sin que haya una merma en su valor, y ellos sólo se pueden utilizar en ciertos mercados; por ejemplo, los pagarés pueden ser descontados como medio de pago en un banco. Fundamentalmente lo que los diferencia del dinero es que no circulan de forma generalizada.

Con todo esto es fácil preguntarse si vale la pena o no tener el capital en forma de cuasidinero. Lo cierto es que es la opción preferida por quienes quieren realizar un ahorro y quieren recibir un beneficio adicional a través de los intereses. Sin embargo, tener cuasidinero implica tener en cuenta algunas ligeras desventajas, como las pérdidas por descuento, que aunque no son muy altas se dan cuando se busca hacerlo efectivo de forma inmediata, o el tiempo destinado a realizar los trámites de las entidades bancarias.

En pocas palabras, si se busca hacer una inversión, un gasto o un pago en el corto plazo lo mejor es contar con el dinero efectivo, pero si se desea ganar una rentabilidad a mediano y largo plazo a través del ahorro, el cuasidinero resulta ser una buena opción. Está claro que existen diversos tipos de productos financieros de este tipo, así que todo dependerá del perfil del ahorrador.